Energía femenina para soltar la culpa y la vergüenza en la maternidad

Cada vez que una mujer se convierte en madre, ya sea por elección o por sorpresa, comienza un viaje profundamente transformador. Pero, ¿a qué costo? En un mundo lleno de expectativas, donde las mujeres siempre son evaluadas, ¿qué le estamos exigiendo realmente a las madres, a las futuras mamás, y a todas las mujeres que transitan por el proceso de la maternidad?
No son pocas las mujeres que se sienten culpables, inadecuadas, o incluso avergonzadas por no cumplir con un molde idealizado que la sociedad tiene de lo que debería ser la maternidad perfecta.
Desde el embarazo hasta los años de crianza, pasamos por todo tipo de juicios, tanto externos como internos.
La sociedad y sus expectativas: un peso invisible
Desde el momento en que una mujer queda embarazada, empieza la avalancha de consejos, opiniones y miradas que parecen dejarle claro lo que debe hacer, cómo debe sentirse, y qué debe sacrificar.
¿Por qué parece que cada decisión que tomamos como madres es evaluada? ¿Por qué la crianza se convierte en un campo de batalla donde la culpa está a la vuelta de cada esquina? Esta presión no solo afecta a la mujer en su relación con su hijo o hija, sino que también permea en su vida profesional, emocional y hasta espiritual.
¿Te has sentido alguna vez como si no estuvieras haciendo "lo suficiente"? O peor aún, ¿te has sentido culpable por sentirte cansada, agotada, o insegura de las decisiones que tomas como madre?
No importa si te has pasado horas buscando el mejor pediatra, investigando sobre crianza respetuosa, o intentando preparar el mejor ambiente para tus hijos; siempre parece haber algo más que deberías estar haciendo.
El origen de estas exigencias está en la historia de nuestra sociedad, está en las injusticias sociales y de género.
¿Y si cambiamos esta historia?
¿Qué pasaría si las madres fueran liberadas de esta constante presión de "hacer todo bien"?
El poder de la conexión emocional y energética
Cuando hablamos de maternidad, embarazo y crianza, la conexión emocional y energética es un aspecto fundamental que se pasa por alto.
Las mujeres, al ser seres profundamente sensibles y conectadas, necesitan aprender a nutrir su energía interna y su emocionalidad para poder acompañar a sus hijos, pero también para poder sanarse a sí mismas.
Cuando nos permitimos sentir, cuando dejamos ir el peso de la culpa, podemos comenzar a sanar, a construir relaciones más sanas y a ofrecer un espacio seguro para nuestros hijos.
Pero esto no solo se logra desde el cuerpo físico. Es necesario un trabajo energético, espiritual y emocional que nos permita liberarnos de bloqueos y sentirnos completas.
Si cada mujer pudiera darse el tiempo de conectar con su propia energía, de trabajar en sanar sus heridas emocionales, se podría transformar completamente la forma en que vivimos la maternidad.
Pero no es suficiente con que cada mujer encuentre su camino de sanación. Es necesario que nos apoyemos mutuamente, que seamos conscientes de las luchas que atraviesan otras mujeres en su camino hacia la maternidad.
Si nos escuchamos, si nos apoyamos, si entendemos que cada una de nosotras está luchando con sus propios miedos, inseguridades y culpas, podemos empezar a construir una red de apoyo genuina. Un espacio donde las madres no solo encuentren consejo práctico, sino comprensión y apoyo emocional. Un lugar donde podamos sanar juntas, sin necesidad de ser perfectas.
Las madres merecen vivir este proceso sin sentirse constantemente presionadas. Merecen ser acompañadas con respeto y compasión. Si nos damos permiso para ser auténticas, para ser vulnerables, y para apoyarnos mutuamente, podemos comenzar a liberarnos de la culpa y la vergüenza. Y en su lugar, podemos crear una maternidad que sea un verdadero portal de sanación, amor y poder personal.
Es hora de dejar de ser parte del juicio, la exigencia y la presión, para empezar a ser parte de la red de apoyo genuino para la maternidad
¿Por dónde comenzar?
Yo recomiendo estos 3 primeros pasos:
1. Conectar de forma integral tu cuerpo, tu lógica y tu espiritualidad
2. Reconocer que es la energía de tribu femenina sana es la que me permite avanzar en el mundo
3. Trazar un camino de vida en el que sabes que generarás bienestar para ti y para otras mujeres a medida que avanzas
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